
Se lleva la última grande con un bloque afilado y finales al milímetro. Tres victorias parciales y una cosecha de puestos de honor para imponerse a Edurdo por 41 y relanzar su final de curso.
Suma 2013 en La Vuelta y se coloca tercero. Un bloque bien armado con elecciones compartidas y diferenciales de montaña le empuja a 160 del segundo puesto de Alberto Villar.
La Vuelta ha cerrado con una marejada de puntos que ha redefinido inercias: el liderato de Adz7 se sostiene en un bloque de elecciones comunes —Tadej Pogacar, Matthew Brennan, Wout van Aert y Jørgen Nordhagen— que entrega rendimiento constante, mientras que el que clavó el diferencial de Andreas Leknessund abrió rendijas clave en jornadas señaladas. No ha sido una cuestión de explosiones aisladas, sino de un goteo sostenido que mantiene al líder por delante pese al envite general.
Alberto Villar ha encendido la persecución con tres victorias de etapa y una suma casi de dos millares en La Vuelta, reduciendo la separación a la mínima expresión. Su plan combina el núcleo compartido con remates de crono que marcan, y además empuja en la Copa 1 semana, donde persigue a Tio del mazo a solo 60. El mensaje es claro: si el líder no encuentra un nuevo diferencial, el segundo tiene las palancas para cambiar la foto final.
Edurdo firma su mejor puntuación histórica y vuelve al podio provisional por primera vez desde 2022. La escalada nace del mismo armazón compartido y se potencia con aciertos en montaña y media montaña que le han dado aire frente al bloque perseguidor. La distancia con Alberto Villar es de 160: un mordisco perfectamente abordable en una contrarreloj mundialista si afina con especialistas y evita depender de corredores comunes.
En la zona media, la caída de Lonyo —del tercero al séptimo— retrata lo caro que sale errar un diferencial cuando todos llevan el mismo núcleo. Su objetivo inmediato es cazar a Julenson, que le aventaja por 48 tras un festival de cinco etapas ganadas. Más abajo, la pelea más cruel está en los detalles: StalinBaratheon y Team Fromage se miran a 7 puntos, y Metzelder mantiene a raya a Cheesemaker por 28. Aquí la decisión no es de mazas, es de bisturí: un único especialista de crono fuera del radar puede cambiar tres batallas a la vez.
La proyección mira a la Copa Clásicas: en ella, Adz7 solo guarda 60 sobre Lonyo y llega el Mundial de contrarreloj, terreno de precisión absoluta. En el historial pesa la memoria de Cheesemaker (dos triunfos), la pegada de Alberto Villar y la última victoria de Lonyo. La ecuación es transparente: el núcleo compartido garantiza suelo, pero el título se decide en elegir al rodador adecuado y acertar con el diferencial escaso. Un cronómetro para separar destino de costumbre.
ALMANSA
TIO DEL MAZO
SERGII BERZIN
TEAM FROMAGE
THEWALRUS
EXCUSAS Y PUPAS
ALBERTO VILLAR
TIO DEL MAZO
TIO DEL MAZO
TIO DEL MAZO
ALBERTO VILLAR
TEAM FROMAGE
LONYO
ADZ7
LONYO
ALROSALIO